22 jul. 2010

Puss


Por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables, porque lo improbable es por definición, probable. Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras halla una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo...

1 comentario:

Lee dijo...

nunca me habia parado a pensarlo, pero totalmente de acuerdo :)